Hace apenas unos días llegó la confirmación de que la cadena de Supermercados Luque -que incluye a 21 sucursales distribuidas en cuatro provincias y emplea en forma directa a más de 1.200 personas- se declaró virtualmente quebrado y ahora los ojos están puestos en el segmento azucarero de la misma firma por temor a una efecto cascada.

Es que el empresario tucumano Emilio Luque, dueño de la cadena de supermercados que lleva su nombre y de los poderosos ingenios azucareros Concepción y Marapa, afronta serios problemas financieros.

A los empleados directos de la cadena de supermercados ya se les informó que no contaban con fondos para hacerle frente al pago de salarios, reposición de stocks y por supuesto de las correspondientes indemnizaciones.

Según detallaron desde la empresa comandada por la familia Luque a Ámbito Financiero los problemas comenzaron hace más de dos años, producto de la caída de las ventas, el incremento de tarifas y la escalada inflacionaria, lo mismo que le sucede al 100% de las empresas argentinas.

Ante este complicado panorama, la incógnita que se abre de ahora en más es cómo seguirá la situación de los ingenios azucareros Concepción (el segundo más importante del país) y Marapa. Ya en marzo de este año se desató un fuerte conflicto porque Luque no cumplió con el pago de los salarios en tiempo en forma en ambos establecimientos y los más de 1.400 empleados pararon la producción.

Durante el año pasado tampoco cumplieron con el pago de salarios en varias oportunidades e incluso concluyeron la zafra azucarera antes que el resto de los establecimientos productivos de la provincia.

A este escenario se suma además que el sector azucarero en general tampoco está pasando su mejor momento, los precios deprimidos del etanol -establecido oficialmente por el Gobierno- le están jugando una mala pasada.

Fuente: Info Gremiales

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