Por Martín Faciano

Luego de haber motorizado el segundo encuentro en el Consejo Federal de Inversiones, cónclave en el cual los gobernadores rebeldes nuevamente alzaron su voz  contra el Gobierno Nacional por la eliminación  del Fondo Soja,  el gobernador Juan Manzur, ayer, en la tercera edición de la Cumbre de Gobernadores, logró ampliar la base de la representación de la mesa que hoy aglutina a los mandatarios no alineados al macrismo.

Es que además de la presencia del  Diputado Nacional Sergio Massa y del Senador Nacional Miguel Pichetto (que ya habían participado del cónclave de la semana pasada), ahora se sumaron la diputada Graciela Camaño y el senador  José Mayans. Así con la presencia de los representantes de 10 provincias, el espacio motorizado por Manzur continúa generando nerviosismo en un Gobierno Nacional que parecía mirar con buenos ojos el rol de oposición light que cumplía hasta hace algunas semanas atrás, el Interbloque Argentina Federal.

Aunque desde lo discursivo, los gobernadores manifiestan su intención de acompañar al Gobierno Nacional en la búsqueda de opciones y soluciones conjuntas que permitan transitar las turbulencias, los mandatarios, parlamentarios y sindicalistas que asisten al CFI, saben que el peronismo está dispuesto a acompañar al macrismo solo hasta la puerta del cementerio. Por eso, además de sostener el reclamo por la decisión unilateral del Gobierno Nacional de eliminar el Fondo Soja, los gobernadores y legisladores nacionales que participan de los encuentros en el CFI, empezaron a delinear una estrategia para afrontar la discusión en torno al Presupuesto 2019, cuyo proyecto debe ser presentado en el Congreso hasta el 15 de Septiembre.

Si bien, los representantes ejecutivos de las diferentes provincias sobrellevan sus administraciones con extrema preocupación debido a la crisis económica generalizada y la batería de medidas anunciadas recientemente por el Presidente Mauricio Macri y el Ministro Nicolás Dujovne, en el plano de lo político se especula con que a los gobernadores Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti se les va acotando cada vez más el margen para intentar ser protagonistas en la consolidación de una alternativa política capaz de presentarse como una opción de gobierno en los comicios de 2019.

Por lo pronto, los sectores menos dialoguistas de la CGT presionan para anticipar el Paro General dipusesto para el 25 de Septiembre. A su vez, algunos popes sindicales operan, de frente y por lo bajo, para que el kirchnerismo no se quede afuera en el marco del proceso de reestructuración del peronismo que lejos de la estructura partidaria, hoy se lleva adelante en cada reunión del CFI.

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